22 claves para entender y combatir la guerra económica.
Luis Salas Rodríguez.
1-La inflación no es una distorsión de los mercados. Es una operación de transferencia de los ingresos y de la riqueza social desde un(os) sector(es) de la población hacia otro(s) por la vía del aumento de los precios. En lo fundamental, esta transferencia se produce desde los asalariados hacia los empresarios, pero también desde una fracción del empresariado hacia otra fracción de los mismos.
O dicho de manera más clara: en la inflación se expresa la lucha de fracciones o sectores empresariales (en especial los más concentrados) por incrementar sus ganancias a costa del salario de los trabajadores (es decir, de la mayoría de la población), pero también con cargo a las ganancias de otros sectores empresariales, en especial de los pequeños, medianos, y menos concentrados. Adicionalmente, tal y como ocurre actualmente en Argentina o como ocurrió durante el gobierno de Salvador Allende, la inflación se usa como herramienta de lucha política para presionar a gobiernos, imponer intereses o simple y llanamente conspirar desesperando a la población, desmoralizándola y atizando el odio al confrontarla entre ella. Por este motivo, en los casos en que se le utiliza abiertamente como herramienta de lucha política su correlato es la "escasez": tal es la condición necesaria para imponer la lógica de la sobrevivencia del más fuerte, que en este caso se expresa a través del que tiene más plata al momento para comprar o del que llega más rápido y se lleva toda la existencia, en una especie de saqueo organizado.La inflación es el correlato económico del fascismo político.
Citado de "22 claves para entender y combatir la guerra económica", Luis Salas Rodríguez, fundación editorial el perro y la rana, Caracas, 2015.

Por dios, por este tipo de artículos pseudointelectuales de disque marxistas trogloditas dogmáticos es que la clase trabajadora se desmoraliza al ver que buscamos excusas donde no las hay, estudiemos economía seriamente para no caer en dogmatismos balurdos, en Venezuela no hay guerra económica y la inflación reinante es culpa del gobierno por no generar incentivos para la producción y mantener precios irreales que se traducen en el llamado "bachaqueo"
ResponderBorrarojo eso sin meter la descarada impresión de dinero inorgánico para mantener la sensación de consumo mientras el gobierno colabora con la burguesía para que jodan a la clase trabajadora
ResponderBorrarEstimado visitante, en primer lugar es una serie de hasta 22 puntos, anímese a esperar la totalidad de lo escrito por el camarada. Segundo, descalificar es un signo de fuerte molestia por algo que se dice, no esta usted aportando ningún argumento, no sé si es que usted cree que todo nos vemos afectados por igual por esta situación y que la burguesía es una victima. Parece que usted ve las relaciones económicas separadas del problema del poder, de las relaciones de fuerza y de la lucha de clases. Si le parece que se esta equivocado argumente, no se contente con decir "dogmático esto, dogmático lo otro" . Pero si es por simple descalificación yo me puedo remitir a considerar que es usted un típico hipercritico liberal, representante de una clase media malcriada que asume todos los mitos de la pseudociencia "económica" burguesa. Esa postura suya apuesta a abrir el paso a un gobierno de derecha sin importar las consecuencias que eso traerá al pueblo humilde, pues además de malcriada la clase media es irresponsable hasta el delirio, usted ni es trabajador ni militante comprometido, usted no tiene en riesgo más que su ego. Por demás felicito su honestidad en atacar al marxismo, excelente, ya es intolerable tanto supuesto izquierdista que sólo rebuzna liberalismo, usted está definido, muy bien, algo confundido pero ya antimarxista, eso aclara las cosas positivamente. De resto solamente me cabe invitarlo a leer las próximas entradas de está serie y argumentar su opinión, que será más que bienvenida, si hay dogmatismo según usted, argumentelo, señale donde se haya la rigidez de lo propuesto y la disonancia que vea con la praxis social. Que pase buen día.
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