Claves de la guerra económica. 15 - Cultura Socialista

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miércoles, 6 de abril de 2016

Claves de la guerra económica. 15

22 claves para entender y combatir la guerra económica.

Luis Salas Rodríguez.

 15-El término “pran” es de factura nacional y muy específico, pero  la práctica que describe es universal y muy antigua, sobre todo  si extendemos su uso fuera del recinto carcelario.
En lo que  a la economía respecta, se ha abordado su estudio aunque  con otros nombres. Marx se refiere a ellos en varias partes, pero especialmente en el capítulo XXIV del Tomo I de El  capital cuando habla sobre la acumulación originaria. Veblen  los llama “capitanes de la industria”. Sutherland “delincuentes  de cuello blanco”, Braudel y Sombart simplemente “capitalistas”.  Sin embargo, sorpresivamente, quien ofrece la definición más  clara sobre el praneo económico es Adam Smith en el capítulo VIII de La riqueza de las naciones, un capítulo que no  aparece sino hasta la tercera reedición de la misma, luego  del nombramiento de Smith como comisario de Aduanas en  1778. En efecto, Smith estaba claro en que no siempre ocurre  que al encontrarse los múltiples intereses individuales que  coexisten en una sociedad el mercado los autorregula “como  una mano invisible” que procura el bien colectivo. De hecho,  lo más probable es que los más fuertes se impongan sobre  los más débiles, en la medida en que aquellos son capaces  de dictar las leyes, crear y manipular las condiciones del  sistema. En este sentido –dice– esos “más fuertes” son los  “promotores del sistema”, aquellos quienes bajo el lema “todo  para nosotros, nada para los demás”, ven sus intereses “especialmente favorecidos” ante los cuales “se sacrifican” tanto los  intereses de los consumidores como los de otros productores  y comerciantes. A estos “promotores del sistema” es lo que  aquí llamamos pranes económicos. Es decir, aquellos sujetos o grupos con la capacidad de imponer mediante la coacción,  la intimidación, el terrorismo, el soborno, la corrupción, el  secuestro y el expolio las reglas y condiciones del “juego” económico de manera que terminen operando en su provecho.  La diferencia entre estos y los pranes de nuestras cárceles es de estilo y al respecto de la impunidad con que operan, pero  también, sin duda, son mucho más peligrosos. En resumen, los  pranes carcelarios son tan solo la versión rústica de nuestros  pranes económicos. En Venezuela el praneo económico es  más conocido durante la última década. Su punto álgido se  alcanzó entre finales de 2001 y principios de 2003, con los  paros patronales contra las leyes habilitantes, el golpe de abril (que puso al jefe de Fedecámaras como presidente) y  el sabotaje de los poderosísimos pranes de Pdvsa. Todos esos  intentos fueron derrotados, pero a un alto costo. Aunque en  estos años el praneo económico mutó, sumó nuevos actores  y complicidades, la lógica sigue siendo la misma: cómo hacer  para manipular e imponer a la mayoría, a la que consideran  sus reos, condiciones para someterlos mejor al expolio. Como  buenos pranes el argumento es: o se hacen las cosas como yo  digo y aceptas someterte o provocaremos el caos y la barbarie.

 Citado de "22 claves para entender y combatir la guerra económica", Luis Salas Rodríguez, fundación editorial el perro y la rana, Caracas, 2015.

 

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